Con motivo del festival de arquitectura Open House Madrid, acogimos en El Invernadero una muestra del estudio CLK architects fundado por Joaquín Vaquero Ibáñez.

Del 27 al 28 de septiembre pudimos contemplar de primera mano algunos de los proyectos más destacados del estudio y conocer más a fondo sus procesos de trabajo a través de maquetas, dibujos y bocetos.

Su nombre es reconocido en el mundo de la arquitectura. Procede de una saga de ilustres arquitectos y artistas. Su abuelo, Joaquín Vaquero Palacios fue el creador de destacados ejemplos de patrimonio industrial del siglo XX español, concibiendo cinco centrales hidroeléctricas como obras de arte en sí mismas. Arquitecto, pintor, escultor… en todas ellas realizó murales, esculturas, mobiliario, diseño industrial, en solitario o con la colaboración de su hijo Joaquín Vaquero Turcios, padre del Joaquín que nos ocupa, también arquitecto y reconocido pintor y escultor.

La arquitectura, el dibujo, la pintura… son disciplinas con las que ha crecido y están en su ADN. El dibujo es una parte muy importante de sus procesos creativos y esto lo ha sabido transmitir a su equipo.

Joaquín trabajó con grandes estudios y arquitectos como Lamela y Javier Carvajal, uno de sus grandes maestros. Tras muchos años de experiencia funda CLK architects, un innovador estudio internacional con el que pretende cambiar el mundo, con oficinas en Madrid y Moscú. Sus proyectos son contemporáneos e innovadores. Desarrollan soluciones industrializadas para cualquier tamaño y tipo de arquitectura. Cuentan con un equipo de 40 arquitectos, los cuales comparten una misma filosofía basada en conseguir la máxima eficiencia tanto técnica como estética, inculcada por su fundador.

Creen en la integración de todas las disciplinas desde la conceptualización de la idea arquitectónica.

El proyecto como experiencia. El presente como inspiración y el futuro como único compromiso.

Su manera de pensar la arquitectura genera procesos de gran agilidad, respondiendo de manera óptima a las necesidades de cada cliente, buscando siempre la viabilidad económica y la máxima eficacia de las técnicas aplicadas.

En CLK architects apuestan por la industrialización.

La arquitectura industrializada presenta grandes ventajas. En tan solo cuatro meses un cliente puede disponer de una vivienda diseñada a medida y totalmente acabada. Mientras se solicitan las licencias el proyecto paralelamente se va construyendo en fábrica. El ahorro está garantizado en tiempo y en posibles desvíos de costes.

Su visión de la arquitectura es totalmente holística, colocando al cliente en el centro de todo. Les gusta asumir retos y solucionar problemas aportando siempre un valor añadido a cada proyecto. Se atreven con todo obteniendo resultados excepcionales de gran belleza, desde una vivienda unifamiliar, complejos de oficinas en edificios históricos, proyectos residenciales, pasando por parques tecnológicos y centros comerciales, adaptando el diseño a las connotaciones sociales y culturales de cada lugar.

En el último año han proyectado mas de 600.000 m2 en Rusia que se traduce en 11 proyectos, entre centros comerciales, oficinas y viviendas.

«No quiero ser arquitecto. Quiero cambiar el mundo».  – Joaquín Vaquero.

TS. A nivel equipo, ¿cómo se consigue crecer tanto en tan poco tiempo para afrontar estos retos? Alinear a tanta gente que trabaja en dos países tan diferentes no tiene que ser nada fácil.

JV. El crecimiento es siempre proporcional al nivel de demanda por parte de los clientes. En nuestro caso se ha producido progresivamente a través de la colaboración y la confianza cliente/arquitecto. Crear un equipo sólido y capaz se consigue  teniendo muy claro el proyecto de oficina que se persigue. Cuando hablas claro y con pasión, la gente lo entiende y lo siente. Hoy en día el mundo se ha reducido enormemente a través de internet. Trabajar en otros países es una necesidad y un reto obligatorio que te permite no solo aprender, sino ampliar tu eficacia como profesional. Trabajar fuera genera otras complicaciones distintas; ni más ni menos.

TS. Supongamos que hay que construir un edificio de oficinas utilizando método tradicional o la arquitectura industrializada, ¿podrías hacerme un comparativo basado en ventajas? Imagina un lugar… Madrid, por ejemplo.

JV. Si el control de costes, el control de los tiempos, minimizar el impacto en el entorno y mejorar la calidad de la ejecución te parecen importantes, entonces la industrialización te interesa.

 

TS. ¿Podríamos decir que la arquitectura industrializada es más precisa y fiable, además de rápida y de mejor calidad? La vivienda prefabricada en España no siempre ha tenido las mejores connotaciones.

JV. Sí, ¡por supuesto! Básicamente por ignorancia, desconfianza de lo desconocido y falta de actitud innovadora la gente confunde prefabricación con industrialización. La casa prefabricada para colocar en un camping no tiene nada que ver con el proceso industrializado de hacer una casa como quien fabrica un iPhone o un Airbus A380. La falta de comunicación clara de esta idea junto con cuestiones culturales propias de nuestro país nos han llevado a donde estamos. Parece que las empresas del sector empiezan a oír campanas pero casi nadie sabe realmente de dónde procede el sonido.

TS. Leyendo sobre la contaminación que generan los residuos procedentes de la construcción encontramos afirmaciones como las siguientes:

“Solo en Madrid, y en un año, el volumen de residuos procedentes de la construcción y demolición de viviendas podría llenar 10 estadios como el Santiago Bernabéu…”.

“Los residuos generados en el sector equivalen a la producción de una tonelada por habitante y año en España…”.

“Emplear residuos sólidos de construcción y demolición en vertederos y depósitos controlados de residuos sólidos urbanos podría evitar la contaminación de 515 millones de toneladas de áridos naturales en la Unión Europea. Así lo ha defendido una investigación de la Universidad Jaime I (UJI), según la cual, la reutilización de estos materiales ayudaría a reducir de forma significativa el impacto ambiental que generan anualmente estas instalaciones…”.

JV. Es una obligación para cualquier sector de la economía, para cualquier profesional activo, el hecho de diseñar y producir con conciencia de usos múltiples, desmontaje y reutilización. La arquitectura también debe adoptar este tipo de medidas y soluciones a pesar de que la vida media de un edificio se acerca a los 100 años. Sea como sea, no hay otro camino posible.

TS. ¿La arquitectura industrializada tiene una mayor sensibilidad ecológica?

JV. La sensibilidad ecológica la debemos tener todos hagamos las cosas como las hagamos. La industrialización incorpora procesos que favorecen infinitamente esta cuestión pero que deben ponerse en práctica a todos los niveles. Una de las líneas de investigación de nuestro estudio está precisamente enfocada en reducir el impacto medioambiental. No sólo minimizar cualquier huella ecológica en el proceso, sino construir con materiales reutilizables o biodegradables de tal forma que si desmontáramos uno de sus proyectos, estos materiales podrían ser destinados a otra construcción en un x% no siendo producto de vertedero.

TS. ¿Cómo cambia CLK architects el mundo?

JV. Primero: observando lo que sucede a nuestro alrededor, en la sociedad, en nuestras casas y en las casas de los demás.

Segundo: escuchando atentamente, analizando y aprendiendo todo lo escuchado.

Tercero: ofreciendo soluciones a las necesidades de nuestros clientes, desde el análisis de todo lo anterior, generando respuestas creativas, eficientes, sostenibles económicamente y con una clara sensibilidad medioambiental.

TS. ¿Cómo ves la vivienda del futuro?

JV. Compleja para poder ser eficiente. Bella como resultado de dicha complejidad.

 

TS. ¿En qué sois los mejores?

JV. Proponiendo soluciones.

 

TS. ¿Cuáles son vuestras líneas de investigación?

JV. La tecnología, la historia y el arte, la ciencia.

 

TS. ¿Por qué un cliente debería elegiros frente a otras opciones?

JV. Sabemos escuchar y desarrollamos procesos eficaces basados en la empatía con el cliente y los condicionantes del proyecto. Somos profundamente contemporáneos.

TS. Sobre ti y tu trayectoria, ¿qué te define como arquitecto?

JV. Mi trabajo y mi equipo me definen completamente. Somos lo que hacemos y hacemos lo que somos.

 

TS. En quién te inspiras y por qué:

JV. Me inspiran aquellos que saben crear dándole valor al tiempo. Aquellos que saben mirar atrás sin miedo y proponer soluciones de futuro.

 

TS. Tu mayor aprendizaje —qué has dejado atrás para llegar hasta aquí—:

JV. Creo que no he tenido que renunciar a nada por llegar a donde estoy. Todo mi camino anterior ha sido una preparación para este momento. Todo suma y todo llega a su debido tiempo.

TS. ¿Qué te gustaría aprender?

JV. Me gustaría aprender a dirigir cine, a pilotar un avión, me gustaría hablar seis idiomas… y haber tenido seis hijos más, pero esto último lo veo más complicado.

 

TS. ¿Cómo quieres ser en cinco años?

JV. En cinco años me gustaría ser más capaz para poder responder mejor con mi equipo a los problemas que se nos presenten para hacer un mundo mejor, más justo y más bello.

Creo en el arquitecto multidisciplinar, comprometido y con una vocación continua de aprendizaje al que le interesa todo y aprecia y valora las diferentes disciplinas artísticas y técnicas.

Esta manera de mirar y de diseñar es lo que nos distingue, más allá de un estilo o estética particulares.

Fotografías: Rebeca Patillas.

 

Joaquín Vaquero con todo el equipo CLK architects

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